sábado, 29 noviembre 2025
Por: Bryan Steven Cardona Ciceri
Hoy, Atlético Huila cumple 35 años, una efeméride agridulce. El equipo que unió a la región con gestas memorables enfrenta ahora la amenaza de abandonar Neiva, sumiendo a los hinchas en profunda incertidumbre.
Este 29 de noviembre de 2025, el Atlético Huila conmemora 35 años desde su fundación en 1990, cuando surgió en Neiva como la gran esperanza del departamento para tener un representante en el fútbol profesional. Su historia es un torbellino de emociones, con ascensos meteóricos a la Primera A en 1992, subcampeonatos en 2007 y 2009, y el inolvidable título de la Copa Libertadores Femenina en 2018, un hito sin precedentes para Colombia.
Sin embargo, la alegría del aniversario se mezcla con la desolación de miles de hinchas y ciudadanos huilenses, quienes ven con consternación cómo el legado del “Opita” podría desvanecerse. La directiva del club, en medio de una profunda inestabilidad institucional, ha solicitado formalmente el traslado de la sede a Yumbo, Valle del Cauca, y un cambio de identidad, lo que representa una traición imperdonable para muchos.
El epicentro de este drama es el histórico Estadio Guillermo Plazas Alcid, hogar del equipo desde 1980. En 2015, un ambicioso proyecto de remodelación terminó en tragedia en 2016, con el desplome de una tribuna que cobró vidas y dejó heridos, paralizando unas obras que jamás se reanudaron. Desde entonces, el coliseo es un símbolo de abandono, con goteras, muros deteriorados e instalaciones indignas para un equipo de primera.
La posible partida del Atlético Huila de Neiva no es solo el fin de un equipo, sino la amputación de una parte vital de la identidad regional. Lo que una vez fue un semillero de talentos y un faro de orgullo para los huilenses, hoy se debate entre la nostalgia de un pasado glorioso y la dolorosa incertidumbre de perder para siempre los colores amarillo y verde que representaron sus sueños y su pasión en la cancha.
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